La hipótesis Saint – Germain

Autor: Manuel Moyano. Editorial: Algaida. Páginas: 280.

Con un poco de pimienta…

Me gustan mucho dos aspectos de Moyano. Primero, es coherente con lo que va ofreciendo. Nunca engaña al lector con el desarrollo de la trama. No es amigo de giros efectistas ni tramposos. Segundo, no deja nunca que el lector se pierda. A lo largo de sus obras siempre se preocupa de indicar de manera minuciosa las señales del camino por el que lector debe transitar.

Ahora bien, estas dos virtudes tienen una contrapartida en “La hipótesis Saint-Germain”: que a la obra le falta un poco de agitación. Me explico. Moyano quiere ofrecer un libro de aventuras / ciencia ficción en el que zambullirse sin esfuerzo e ir pasando las páginas casi sin darse cuenta. Y además, intenta dotarlo de un punto de calidad. Estas premisas hacen necesario que para que la obra funcione plenamente, el autor debe tener pericia a la hora de introducir sorpresas que descoloquen al lector.

Pero como Moyano no va a engañarnos ni a dejar que nos perdamos, le cuesta introducir esas sorpresas que zarandeen el ritmo del libro y dejen al lector pasmado. Las vías sobre las que circula  son un tanto rígidas. Y eso hace que su desarrollo resulte  plano en algunos momentos. El autor nos deja lo mejor para el final, pero quizás sea tarde. Aunque el lector va pasando las páginas con fluidez, se cansa de esperar acontecimientos en una trama demasiado centrada en la investigación.

No obstante, siempre es  edificante ver como a Moyano le interesa levantar la alfombra de la realidad que percibimos y meter la mano para ver qué está tapando, qué hay bajo ella. La literatura  es su vehículo perfecto para acercarnos a lo desconocido, allá donde la ciencia no puede llegar. Sabe moverse con soltura entre el choque que produce el pensamiento raclonal con el pensamiento mágico para dejar al lector con el ” ¿Y si fuera cierto…?”.

En definitiva, al final  “La hipótesis Saint-Germain”  ha quedado un tanto falta de pìcante. Y aunque no ha llegado,Moyano se ha acercado a su intento de poder facturar una obra entretenida, ágil y que deje poso en el lector. Esperemos que en la próxima obra tenga más a mano el bote de pimienta. Es el condimento que necesita su fantástica imaginación.

 

 

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *